
Entre las fases del desarrollo de las plantas, el cuajado rara vez se menciona en el lenguaje cotidiano.
En este breve artículo explicamos de forma sencilla esta etapa del ciclo de vida del olivo, con algunas fotografías tomadas estos días en nuestros olivares.
El cuajado es una de las etapas más importantes del ciclo de vida del olivo y se caracteriza por:
– el marchitamiento y la caída de la corola de las flores abiertas durante la floración de mayo;
– la transformación de las flores fecundadas en frutos: pequeñas aceitunas.
El cuajado suele producirse durante la primera mitad de junio.
Un buen cuajado significa una proporción alta entre los frutos que aparecen a partir de flores fecundadas y el número total de flores desarrolladas. Naturalmente, esta proporción no puede ser de uno a uno: no todas las flores pueden ser fecundadas. Una proporción demasiado baja indica, sin embargo, un año de escasa producción.
Al cuajado le sigue el crecimiento del fruto. Las primeras aceitunas de las ramas continúan creciendo durante todo el verano hasta convertirse en hermosas aceitunas listas para cosechar.
Pequeñas aceitunas y flores marchitas en una rama de olivo
Las fotografías de arriba muestran las primeras aceitunas en algunas de nuestras ramas y confirman que el cuajado ha comenzado. Esperamos que continúe así y dé lugar a muchas más aceitunas. Ahora los olivicultores podemos empezar a respirar tranquilos, porque ya podemos ver y tocar los frutos de nuestro trabajo. ¡Viva la naturaleza y la vida en todas sus formas!
De la lectura a la mesa
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